Los sindicatos podrán negociar contribuciones mayores tras el decreto 612/2026.
El Gobierno retrocedió en uno de los puntos clave de la reforma laboral y flexibilizó los aportes que las empresas hacen a los sindicatos. Mediante el decreto 612/2026, se quitó el límite del 2% para las contribuciones extraordinarias y se amplió la base de cálculo.
Esta medida favorece a la CGT, que recupera capacidad para negociar montos mayores con las cámaras empresarias.
El decreto fue firmado el viernes 17 por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello, y publicado este lunes en el Boletín Oficial.
El cambio principal elimina el tope del 2%, permitiendo que los gremios y las empresas acuerden aportes superiores dentro de los convenios colectivos.
También se modificó la base de cálculo: ahora incluye el salario básico convencional y sumas remunerativas normales, habituales y mensuales de origen convencional, excluyendo premios, bonos, horas extras, aguinaldo, plus vacacional y sumas no remunerativas.
Los fondos deberán usarse exclusivamente en obras sociales, asistenciales, previsionales o culturales para los trabajadores representados, y serán administrados separadamente del resto de los bienes sindicales para garantizar transparencia.
Este cambio implica una vuelta atrás respecto de la reforma laboral aprobada en febrero y reglamentada en junio, donde la CGT había intentado sin éxito preservar el financiamiento sindical.
Aunque el Gobierno calificó la medida como una aclaración técnica, la CGT obtiene una mejora concreta en su margen de negociación con las empresas.
